lunes, 9 de agosto de 2021

¿Es la auditoría un comodity?

Javier Fernandez Klus, MBA, CIA
Esta pregunta nos la hemos hecho en algún momento, más si dentro de nuestros propios departamentos de Auditoría Interna o en nuestras organizaciones no supimos responder a esta pregunta.  La percepción de muchas organizaciones es que el servicio de auditoría es algo estándar, que debe hacerse muchas veces por especificaciones regulatorios pero que al final del día es un mal necesario.  La percepción de que cualquiera persona la pudiera hacer y que el resultado es el mismo es algo realmente preocupante para los Auditores Externos y también para los Departamentos de Auditoría Interna que no pueden exhibir un valor diferencial en su tarea.

Esta percepción en parte es cierta dado que nuestra profesión se encuentre ampliamente regulada, existen Normas Internacionales de Auditoría, existen Institutos de Auditores que regulan nuestra profesión y esto tiene que ser así por las implicancias en varios aspectos, uno de ellos económicos que conlleva el mal ejercicio de la profesión.  Pero que la profesión tenga muchos estándares y por lo tanto se encuentre “estandarizada” no es lo mismo que sea un comodity.  Marcar esta diferencia es parte de nuestra responsabilidad.

Como anteriormente dijimos gran parte de nuestras tareas deben ser realizadas en base a estándares y esto es así precisamente a lo que dijimos anteriormente, nuestra profesión tiene impacto en otras áreas, lo que digamos/opinemos o bien lo que no hagamos puede afectar a la organización y los stakeholders que están relacionadas con la misma y esto precisamente lleva a tratar de homogeneizar nuestros procedimientos para asegurar que en cualquier lugar del mundo las metodologías utilizadas al momento de llevar a cabo una auditoría son las mismas, pero esto es el mínimo de la vara, es decir, es el piso que establecemos al momento de realizar la auditoría y así asegurarnos que todos tenemos el mismo nivel, pero la auditoría no tiene techo.  Lo que hagamos después depende de nosotros y en este sentido es bueno saber ¿qué otras cosas podemos hacer? para que nuestras tareas no sean consideradas un commodity.  Aquí va un listado de las mismas:

  1. Interactuar con las áreas que son interesadas en nuestro trabajo, saber que necesitan, saber sus problemas y ofrecer soluciones en base a “sus” problemas
  2. No enfocarnos sólo en actividades de “Aseguramiento”, brindar también servicios de “consultoría” que sean percibidos como que aportan valor a sus áreas,
  3. Aplicar la tecnología al servicio de nuestro trabajo, muchas grandes firmas de auditoría han invertido en tecnología para automatizar procesos y por sobre todas las cosas eficientizarlos.  Los nuevos software y herramientas nos permiten evaluar sobre todo el universo, versus una muestra como lo hacíamos antes, nos permiten sacar patrones de comportamientos o anomalías que antes eran muy difíciles de detectar, nos permiten auditar en tiempo real pudiendo generar reportes en el mismo momento que ocurre el fraude/error, etc. 
  4. Empecemos a trabajar nuestras habilidades blandas, finalmente nosotros y nuestro Departamento es un área que interactúa con otras, de la forma que interactuemos, de la forma en que también gestionemos nuestro Capital Humano dependerá el éxito de nuestra auditoría y por sobre todas las cosas estaremos agregando un valor diferencial.

Como vemos, la Auditoría en si no es un commodity, lo que es cierto es que depende de nosotros en cada una de nuestras auditorías marcar esa diferencia. Que estemos obligados a cumplir un mínimo de tareas no implica que no podamos hacer más, y en ese gap que depende de nosotros, se encuentra el verdadero diferencial que percibirán nuestros clientes.

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