Guillermo Casal, CIA,CISA, CFE, QAR, CFSA, CGAP, CRMA, CCSA
A veces, una idea que no está plenamente elaborada en nuestras mentes se redondea con un evento inspirador que permite “aterrizarla”
.
En este caso, se trata, en primer lugar, de un comentario que escuché hace mucho tiempo, cuando era Gerente de auditoría interna y me resultó en ese momento muy chocante. Pero que advertí que contenía algo de verdad. Un amigo, destacado consultor en Argentina, me dijo que los auditores internos éramos “asesinos de negocios” (o del progreso, en el sector público) . Le pregunté por qué, y me dijo que, en nuestro afán por minimizar riesgos, reducíamos también la posibilidad de alcanzar logros que implican riesgo.
Me dio el ejemplo de un auditor que evitó que su empresa incursionara en las ventas a crédito porque eso habría implicado afrontar una cierta cantidad de clientes incobrables que en ese momento no tenía. Claro, al evitar el riesgo de crédito se redujo la competitividad de la empresa frente a rivales que sí lo hacían. Asesinó un negocio prometedor antes de que naciera.
El concepto cristalizó cuando, recientemente, hubo un terremoto en Panamá, con gran cantidad de viviendas destruidas en el interior. El alcalde capitalino desarrolló una colecta para comprar y equipar contenedores para usar como vivienda provisoria, con el argumento que es muy preferible
vivir algún tiempo en un contenedor con baño y cocina y no en una precaria carpa expuesto a todo tipo de contingencia. Y entonces, surgieron las objeciones:
- ¿Por qué no se ocupa de la ciudad que gobierna, que bastante mal está?
- Seguramente está haciendo campaña para postularse a la presidencia del país
- Vaya a saber cuánto dinero del recolectado se lleve para su casa
Y acá surge el tema del apetito de riesgo. Es posible que todas esas cosas sucedan. Pero si la iniciativa se aborta, habrá personas durmiendo en carpas durante largo tiempo.
Evitar los riesgos impedirá el objetivo de lograr aliviar su situación más tempranamente. El apetito al riesgo de las personas de bien es asumir estas posibilidades con tal de lograr la mejora.
¿Y qué es la tolerancia al riesgo? Bien, que no somos tontos. Si vemos que el dinero se recauda y las viviendas no se entregan, te lo demandaremos. No toleraremos la corrupción, ni la demagogia, ni la desatención a tu labor.
El desafío de los auditores internos es mantener ese equilibrio. Entender que para lograr el progreso deben asumirse riesgos, pero que deben ser monitoreados.
Comprender que el rol de auditoría interna es maximizar valor, aceptando la vocación empresarial o política de tomar riesgos, pero evitando hacerlo de manera temeraria o imprudente.
Guillermo Casal es Contador Püblico por la Universidad de Buenos Aires y Master en Economía y Administración por ESEADE. Obtuvo 8 certificaciones en auditoría (CIA,CISA, CFE, QAR, CFSA, CGAP, CRMA, CCSA) y lideró tres unidades de auditoría interna durante un lapso total de 12 años.
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