jueves, 5 de noviembre de 2020

Diferencia entre el enfoque de auditoría ágil y el de cascada (Pastilla 3)


Javier Fernando Klus, MBA, CIA

La primera diferencia en el enfoque de auditoría ágil con respecto al de cascada es que el mismo define el valor que se debe buscar desde el principio, esto asegura que a lo largo de todo el “compromiso” de auditoría el objetivo sea el de generar valor para la organización y alinear los entregables de la Auditoría con las estrategias de la organización.  En el enfoque tradicional, la auditoría define objetivos de auditoría en la fase de planificación y estos objetivos pese a que pueden significar valor para la propia función de auditoría, no aseguran que signifiquen valor para la organización como un todo.

La segunda diferencia es que, dado su carácter de iterativo, se invita al cliente a ser parte del proceso, esta participación en diversas fases del cliente de auditoría a lo largo de todo el proceso impacta de forma significativa en los resultados que dicha auditoría puede tener.

La tercera característica es que el enfoque ágil tiene incorporados ciclos de tiempo de interacción, esta disciplina de tiempo implícita en la metodología reduce el riesgo de excesos en el presupuesto.

La cuarta característica es que permite dar feedback oportuno, es decir dado que los clientes de auditoría forman parte del equipo, reciben comentarios en tiempo real sobre los resultados de la auditoría, por lo tanto, los clientes pueden ya formular planes de acción para los riesgos más relevantes.

La quinta característica es que, dado la interacción de la autoría con sus clientes, y por lo tanto del proceso de aprendizaje que el auditor logra en cada trabajo, el auditor desarrolla una perspectiva del punto de vista que pueden aportar valor al cliente dado que se alinean más con las necesidades comerciales del cliente que con simplemente hechos de auditoría.

Todo lo visto anterior lleva a otra conclusión importante y es que esta metodología origina menos desacuerdos entre el equipo de auditoría y el cliente, dado que como hemos visto, los clientes de auditoría están más involucrados en el trabajo y por lo tanto es más factible que las conclusiones sean mejor recibidas por los mismos.

(*) Basado en el libro “Auditoría Ágil – Transformando el proceso de Auditoría Interna”

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