viernes, 19 de diciembre de 2014

Cómo superar las expectativas de nuestros clientes

Características fundamentales que le permiten a un auditor interno superar las expectativas de sus clientes:

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miércoles, 17 de diciembre de 2014

viernes, 12 de diciembre de 2014

Las evaluaciones de calidad. Una calificación rígida o flexible

Jesús Aisa Díez
Como ya hemos comentado en algunas ocasiones anteriores, las evaluaciones de calidad de las Unidades de Auditoría Interna, no solo son un requisito establecido por las Normas que nos son de aplicación a los auditores internos, en tanto que queramos adaptar nuestras prácticas de actuación a lo recogido por The Institute of Internal Auditors, sino que también es una muy buena práctica con la que poder comparar la actividad que desarrollamos en nuestro ámbito de actuación, con respecto a los estándares considerados satisfactorios. Para ello, estimamos que el proceso de auditoría, como cualquier otro desarrollado en los entornos empresariales, debe estar inmerso en un proceso de mejora continua que permita ir avanzando en la consecución de las expectativas de las partes interesadas.

En este sentido, la sistemática a seguir con la que poder evaluar el grado de calidad alcanzado por las Auditoría Internas evaluadas, no pretende concluir en un “Totalmente cumple con las Normas”, ya que ello significaría que habríamos alcanzado la calidad máxima que podríamos conseguir, lo cual es una utopía, ya que siempre existirán oportunidades que nos permitirán ir mejorando la satisfacción de nuestros clientes. Por ello, en el mejor de los casos, la calificación máxima concedida es la de “Generalmente cumple” con las Normas.

Adicionalmente debemos señalar que la opinión que se conceda por parte de los evaluadores deberá tener en consideración determinados factores, pues si bien las Normas son idénticas para todas la Unidades de Auditoría, no debería ignorarse que las prácticas observadas estarán influenciadas por aspectos tales como: el entorno legal, el regulatorio y el cultural de la organización, la industria en la que se ejerza la función, el tamaño y las expectativas de las partes interesadas. Lo cual aporta una cierta flexibilidad a la rigidez que se derivaría de una aplicación estándar y rigurosa de los preceptos normativos existentes, evitando la calificación asignada en base a una estricta expresión algebraica del número de normas atendidas. Pues como señalaba el filósofo español Ortega y Gasset: Yo soy yo y mis circunstancias.

Es decir, que al valorar una función auditora deberemos ser sensibles a los entornos en los que se realiza la actividad, identificando los condicionantes que pudieran existir, y sin olvidar que lo importante no es solo el nivel de “calidad” apreciado, sino la progresión que se derive de los planes de actuación que puedan asumirse. 

lunes, 8 de diciembre de 2014

Falacias lógicas que los auditores internos deben enfrentar

¿Qué es el sentido común?

Podríamos decir que el sentido común es lo que las personas piensan a nivel general sobre un tema en particular. Es como una especie de “acuerdo general” que las personas hacen sobre algo. Es una forma de juzgar razonablemente las cosas, sin necesidad de que una determinada información esté comprobada científicamente; lo único que importa es que la mayoría de las personas lo consideran cierto.

Pero si algo he aprendido durante más de 20 años de ejercicio profesional es que:

"El sentido común es el menos común de todos los sentidos,
cuando se discute un informe de auditoría interna".

Esta opinión surge, debido a que en algunas oportunidades podemos durante nuestro trabajo detectar falacias empleadas de forma impune.

¿Qué es una falacia?

En lógica, una falacia (del latin fallacia, ‘engaño’) es un argumento que parece válido, pero no lo es. Algunas falacias se cometen intencionalmente para persuadir o manipular a los demás, mientras que otras se cometen sin intención debido a descuidos o ignorancia.

En ocasiones las falacias pueden ser muy sutiles y persuasivas, por lo que se debe poner mucha atención para detectarlas, a continuación presentamos algunos tipos de falacias lógicas que los auditores internos enfrentamos, casi a diario, al discutir un hallazgo u oportunidad de mejora con nuestros clientes:

viernes, 5 de diciembre de 2014

7 C's de la comunicación efectiva

Si deseas desarrollar informes de auditoría interna más efectivos, solo tienes que asegurarte que todas las comunicaciones del Departamento de Auditoría Interna cumplan con las siguientes condiciones:

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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Matriz de 9 cajas para la revisión del talento

Los auditores internos empleamos el modelo o sistema de Matriz de 9 Cajas o Cuadros para la evaluación de los riesgos, a continuación presentamos el cuadro de análisis que usamos en el Curso Taller Plan de Auditoría Interna Basado en Riesgos: Una Guía Práctica para Alcanzar el Éxito, con la finalidad de ponderar los riesgos que enfrenta una organización:

Ahora veras un uso creativo de este mismo sistema, el cual es aplicado en la revisión del nivel de desempeño del personal (favor tomar en consideración que la colocación de los números en la nueva matriz se invierten, siendo la mejor calificación el 1)..
 Luego de revisar la matriz, me gustaría saber:

¿Qué numeración de asignarías a ti mismo?
 
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martes, 2 de diciembre de 2014

Tipos de cultura organizativa

Los auditores internos generalmente realizamos un análisis de cultura organizacional para probar los controles suaves o soft controls; y cuando necesitamos determinar que tipo de enfoque puede ser más apropiado en nuestra organización para la implementación de un Sistema de Auto-Evaluación de Riesgo y Control. 
 
Si deseas determinar la cultura organizacional de su empresa puede aplicar la siguiente clasificación desarrollada por Charles Handy:
 
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lunes, 1 de diciembre de 2014

Desarrollo profesional continuo

Para el éxito es imprescindible el mejorar constantemente la calidad de nuestro trabajo y buscar apasionadamente nuevas formas de añadirles valor para nuestros clientes a través de brindar un servicio excepcional. Los auditores internos deben perfeccionar sus conocimientos, aptitudes y otras competencias mediante la capacitación profesional continua.

Los auditores internos son responsables de continuar su formación a fin de mejorar y mantener su competencia profesional. Los auditores internos deben mantenerse informados de las mejoras y de la evolución de las normas, procedimientos y técnicas de auditoría interna, incluyendo la guía profesional denominada Marco Internacional para la Práctica Profesional (MIPP) que emite el Instituto de Auditores Internos.

La educación profesional continua (EPC) se puede obtener haciéndose socio, participando y trabajando como voluntario en organizaciones profesionales tales como el Instituto de Auditores Internos; mediante la asistencia a conferencias, seminarios y programas internos de formación; mediante la asistencia y graduación en cursos universitarios y de autoestudio; y mediante la participación en proyectos de investigación.

Se espera de los auditores internos:

·         Demostrar su aptitud mediante la obtención de una certificación profesional apropiada, tal como la designación CIA (Certified Internal Auditor - Auditor Interno Certificado), otras designaciones ofrecidas por el Instituto de Auditores Internos, tales como: CCSA – CGAP – CRMA – QIAL;  y otras designaciones relacionadas con auditoría interna: CISA y CFE.

·         Obtener EPC (relacionada con las actividades y el sector económico de su organización) con el fin de mantener su aptitud respecto a los procesos de gobierno, riesgos y control de su organización en particular.