lunes, 13 de junio de 2016

Modelo Cuatro Líneas de Defensa: Nuevos retos de coordinación para Auditoría Interna

Juan Villanueva Chang


El documento resalta que el modelo de las Tres Líneas de Defensa se viene utilizando tradicionalmente para modelar la interacción entre el gobierno corporativo y el sistema de control interno, dándole poca importancia al rol de la supervisión.  

Se menciona que el modelo de las Cuatro Líneas de Defensa está basado en el mismo modelo de las Tres Líneas de Defensa, poniendo una atención específica de centrarse en la relación triangular que debe existir entre los auditores internos, auditores externos y los supervisores.

La necesidad de aplicar este nuevo modelo se debe a que las actividades de las regulaciones se han vuelto cada vez más detalladas en la última década. Los supervisores de entidades financieras están cada vez más interesados en conocer todos los aspectos de la organización y sus estrategias para hacer frente a los riesgos del mercado.

El modelo de las Tres Líneas de Defensa puede reforzarse realizando mayor comunicación entre los supervisores, auditores internos y externos en la vigilancia del sistema de gestión de riesgos y control interno.

En igual sentido, los organismos de normalización internacional vienen requiriendo una estrecha relación entre las funciones de supervisores y los órganos de control. El documento del Comité de Basilea sobre la función de auditoría interna señala explícitamente los beneficios de una mayor comunicación entre los supervisores y la función de auditoría interna.


El modelo de las cuatro líneas trata de abordar precisamente esta deficiencia de asignar un papel específico a las partes externas (auditores externos y supervisores) en relación con el diseño del sistema de control interno. El modelo tiene la intención de mejorar la coordinación entre las partes externas y los auditores internos sin que ello altere su independencia y elimine la información asimétrica que se viene dando entre las partes para ser más eficaces en los controles de riesgos.

De acuerdo con este modelo, los auditores externos podrían proporcionar una evaluación de las tres primeras líneas cuando sea relevante dentro de una auditoría financiera y el cumplimiento reglamentario.
Por otra parte, la interacción de la función de auditoría interna y los supervisores pueden mejorar la labor de los supervisores con el fin de intensificar su labor de supervisión y ser más preventivos que reactivos según sus resultados.

El modelo de las cuatro líneas implicaría una nueva configuración de los procesos y normas, específicamente en cuanto a la información que desean compartir los auditores internos, supervisores y auditores externos.

Una relación más estrecha entre los auditores internos, supervisores y auditores externos permitirá recuperar la confianza del público sobre las instituciones financieras. 



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