lunes, 7 de enero de 2013

La Experiencia

Queremos presentar un tema polémico y hasta podría ser considerado un tabú para algunos colegas, debido que es difícil que opinen sobre el mismo de forma abierta. 

La pregunta es:

¿Qué tanto peso debe dársele a la experiencia?

Muchos auditores internos entienden que la experiencia es un elemento imprescindible para poder realizar un trabajo realmente excepcional, debido a que los conocimientos acumulados durante largos años de trabajo son vitales para hacer frente a los problemas que surgen cada día.

Otros evitan enfrentarse al cambio. Esconden la cabeza como los avestruces a la espera de que el cambio simplemente desaparezca y de esta forma poder continuar transitando por un camino conocido, aplicando los enfoques de trabajo que tanto éxito les brindaron en el pasado.

Conozco líderes de auditoría interna poseen una tendencia natural es a la auto-perpetuidad. Son, casi por definición, reacios al cambio. Sin embargo, en el mundo de hoy, las fuerzas huracanadas que afectan a nuestras organizaciones (globalización rápida, innovación competencia despiadada) se han intensificado lo que el economista Joseph Schumpeter denominó: “fuerzas de destrucción creativa”. Por lo que las viejas recetas podrían ya no ser efectivas.

La falta de flexibilidad es el enemigo principal de la excelencia. Si deseas tener éxito en tiempos turbulentos, debes de tener:

1.    Conocimientos técnicos actualizados.
2.    Destreza en el uso de la tecnología de información en el trabajo.
3.    Una mente creativa que te permita emplear las innovaciones y cambios ocurridos en la empresa para mejorar el trabajo de auditoría interna.
4.    Competencia en temas de negocio, consultoría y asesoría para ir más allá de los enfoques financieros tradicionales.
5.    Disposición para el mejoramiento continuo, nunca creer que alcanzaste a tu nivel máximo de rendimiento, siempre buscar nuevas formas de crecer.

Cerramos nuestro comentario con una opinión sobre el tema de una de las mentes más brillantes del continente, Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, mejor conocida por su seudónimo Gabriela Mistral, ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1945. Con este galardón se convirtió en el primer literato latinoamericano en recibir el Nobel. Gabriel Mistral tenía una opinión muy singular sobre la experiencia:
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6 comentarios:

  1. Excelente blog. Comparto las indicaciones necesarias para tener éxito.

    Sobre la experiencia, cuando quien la posee se limita a ella como única herramienta para realizar apropiadamente un trabajo de auditoría, considero que no está utilizando todo lo necesario para lograr su objetivo. Cerrarse al entorno, no adoptar nuevos enfoques, metodologías y herramientas podrían llevar al más experimentado auditor a ser ineficiente en el desarrollo de sus labores. Entiendo que la experiencia es la base de la ejecución de cualquier actividad, pero en ningún caso debe ser el todo.

    Un ejemplo son los requerimientos de determinadas organizaciones para mantener vigentes las certificaciones que otorgan. En el caso de ISACA para lograr cualquiera de sus cuatro certificaciones (CISA, CISM, CGEIT, CRISC) se exige aprobar el examen y tener determinada cantidad de años de experiencia en cada una de las áreas de especialización, entre otros aspectos. Lograda la certificación se exige mantener vigencia, a través de capacitaciones, en los temas actuales de dichas áreas para lo que requiere una cantidad de horas mínimas durante el período que dura vigente la certificación.

    En mi opinión, la experiencia sin la innovación consistente puede derivar en obsolescencia y/o ineficiencia profesional.

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  2. Magnifico comentario Edgar!!!!!!!!
    Muchas gracias por compartir tu punto de vista y enriquecer el análisis de este polémico tema.

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  3. Definitivamente, la experiencia es importante en el terreno de la auditoria y en cualquier terreno; sin embargo, si teniendo experiencia no gestionamos el riesgo del "estancamiento profesional" y nos quedamos en nuestra zona de confort, de nada nos servirá el cúmulo de experiencia que podamos acumular.
    Además, siempre debemos estar abiertos a la enseñanza que podamos obtener de gente con menos experiencia que nosotros.

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  4. Definitivamente la experiencia es muy valiosa; sin embargo, si esa no se acompaña de actualización constante y apertura de mente para adecuarse a los cambios y exigencias que el mundo empresarial actual exige, de poco o nada nos servirá.
    Además, debemos de estar abiertos también a la enseñanza que podamos recibir de Auditores con menos experiencia...Siempre hay algo que aprender.
    Saludos y gracias por el artículo.

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  5. Muy bueno su artículo Sr. Frett. Yo difiero de la Mistral. Pienso que todo dependerá del nivel de riesgo de la situación. El conocimiento es vital, pero si ya has pasado por algo, sabrás el movimiento exacto a realizar, y disminuirás tiempo, que para mí es uno de los recursos que más valoro. Puedo saber cómo remover un detonador, pero si la bomba está en mi perímetro, quiero saber que hay alguien con vasta experiencia en dicha operación; o si tengo a alguien que hay que intervenir quirúrgicamente, la tranquilidad que da el saber que es un doctor experimentado, no tiene precio. Y al momento del cierre de un negocio que determinará mi expansión o mi cese, quiero al mejor, al más experimentado; todo depende. Dios lo bendiga, y lo siga llenando de sabiduría.

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